Proyectos y Programas Realizados
 

Grupo de Investigación en Gestión y Desarrollo Rural

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
Proyectos y Programas Realizados
  • Administración de Tierras en el marco del proyecto de Desarrollo Sostenible para la región de La Mojana. Financiación PNUD. 2002.

  • Estudio Prospectivo sobre Desarrollo Rural y Agrario. Financiación Colciencias. 2002.

  • Programa para el Desarrollo Territorial de la Region del Tequendama. 2006 a la fecha. En alianza con el IICA.

  • Piloto de Fortalecimiento Socioeconómico Para la Integración de Agroredes en la Provincia Oriente de Cundinamarca; 2007 - 2008.

  • En alianza con la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico de Bogotá, la Secretaría de Agricultura de Cundinamarca, la Empresa de Energía de Bogotá y nueve municipios de Cundinamarca.

  • Sistemas sostenibles de producción con pequeños agricultores de Boyacá y Cundinamarca. En alianza con la Corporación PBA. 2007 – 2010.

  • Proyecto para el aprendizaje y desarrollo de competencias básicas, técnicas y laborales en el instituto educativo Francisco Julián Olaya a través del procesamiento y transformación de frutas y la gestión agroempresarial. Financiación Colciencias. 2007 -2009.

  • Desarrollo de Capacidades Locales para la Articulación Sostenible de las Agroredes de Sumapaz a los Mercados de Alimentos de Bogotá. En alianza con la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico de Bogotá y la Alcaldía Local de Sumapaz. 2009.

 

Datos de Contacto

Universidad Nacional de Colombia - Sede Bogotá
Av Cr 30  45-03 Bogotá, Colombia
Facultad de Agronomía- Edificio 500
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
PBX 3165000 ext 19016/19042



Proyecto Tequendama

E-mail Imprimir PDF

CONSTRUCCIÓN DE UN PROGRAMA DE INVESTIGACIÓN

EN GESTIÓN Y DESARROLLO RURAL

Caso Programa de la Región del Tequendama1
Bogotá, octubre de 2009

INTRODUCCIÓN


Este artículo presenta la estrategia que ha diseñado y aplicado el Grupo de Investigación en Gestión y Desarrollo Rural de la Universidad Nacional de Colombia para la estructuración de un programa de investigación que le de coherencia a sus diferentes intereses e iniciativas. El documento se divide en dos grandes partes: la primera desarrolla el diseño, orientaciones y contenido del Programa de Investigación, y la segunda su aplicación y resultados en el caso de la Región del Tequendama.

1. PARTE I: DISEÑO DEL PROGRAMA DE INVESTIGACIÓN


Desde su constitución en el año 2002, el Grupo de Investigación en Gestión y Desarrollo Rural definió unas líneas de investigación que recogían los temas en los que sus miembros venían trabajando o que resultaban de interés. En los dos años siguientes se evidenció la necesidad de identificar un territorio en el que confluyeran las iniciativas del grupo y se concretaran sus propuestas de acción. Este hecho condujo a pensar en la importancia de contar con una estrategia de tipo regional para la orientación de la investigación del grupo, la cual se materializa finalmente a partir del año 2006 cuando se inician acciones en la región del Tequendama. Es a lo largo de este proceso que el programa de investigación en gestión y desarrollo rural, alimentado por la estrategia regional, comienza a tomar forma. Su diseño está en permanente evolución. Ha sido el resultado del aprendizaje, cohesión y maduración del grupo alrededor de la reflexión permanente sobre su deber ser y de la ejecución de proyectos de impacto territorial, particularmente en las regiones del Tequendama, de Oriente y de Sumapaz en el departamento de Cundinamarca.

1. 1. ATRIBUTOS DEL PROGRAMA DE INVESTIGACIÓN

 

El grupo concibe al programa de investigación como un proceso en constante evolución y no como una estructura estática e inflexible. El programa de investigación se ha ido construyendo a partir de la conjugación de unos lineamientos generales y de las experiencias en su aplicación, lo cual ha permitido un afinamiento y enriquecimiento de las correspondientes propuestas conceptuales y metodológicas, las cuales se presentan en este documento.

El objeto del programa es el desarrollo rural, el cual se estudia desde la óptica de sus contenidos, de sus enfoques, de sus comportamientos y desempeños, y desde su gestión.

La aproximación al objeto de estudio del programa es estratégica y dinámica en el sentido de que prima más el enfoque de visión que el de diagnóstico, sumado a un examen de las realidades territoriales en función de solución de problemas y de propuestas de política. De ahí el carácter estratégico del enfoque del programa. Se entiende que estas propuestas requieren de permanente ajuste y validación, mediante procesos de retroalimentación entre la formulación y la ejecución. El programa de investigación busca insertarse en esta dinámica.

El grupo de investigación considera que el marco de referencia del programa lo constituye la combinación de los enfoques de pensamiento positivista y constructivista para el examen del mundo rural. El primero busca confirmar, verificar, explicar y plantear necesidades de la realidad existente. El segundo se preocupa por comprender, interpretar, adecuar, abrir posibilidades, establecer finalidades y construir esas realidades. Como fundamentos de la investigación, ambos modelos mentales y sus opciones intermedias tienen plena cabida en el abordaje que el grupo realiza del tema del desarrollo rural.

El programa de investigación se visualiza de manera sistémica, conformado por unos componentes que se relacionan entre sí para darle un tratamiento con rigor científico a su objeto de estudio (el desarrollo rural) y alcanzar unos objetivos. A continuación se abordan estos elementos.

1. 2. OBJETIVOS DEL PROGRAMA DE INVESTIGACIÓN


En el marco del enfoque estratégico ya mencionado, el grupo ha planteado tres propósitos fundamentales del programa de investigación en gestión y desarrollo rural, a saber:

  • Proponer enfoques, políticas e instrumentos para el desarrollo rural.
  • Plantear estrategias de acción.
  • Generar y validar metodologías de trabajo para el desarrollo rural.


Estos objetivos combinan la investigación y la extensión como prácticas académicas orientadas no solo hacia la construcción de conocimiento y de propuestas, sino también hacia el desarrollo de trabajo con actores productivos, comunidades e instituciones. Por lo tanto, el logro de estos objetivos supone una labor conjunta entre actores locales que, con el acompañamiento y participación de investigadores y extensionistas, avanzan en la identificación de problemas y en la formulación de soluciones pertinentes al desarrollo rural, pero enmarcadas en una visión estratégica que se construye a la par del proceso y le imprime coherencia.

1.3. ESTRATEGIA DEL PROGRAMA DE INVESTIGACIÓN

La gestión y el desarrollo rural se abordan desde un enfoque territorial. El territorio rural se concibe como un sistema complejo y abierto, de construcción social continua y colectiva. Ello facilita el desarrollo de una visión incluyente del territorio.

Para avanzar hacia el cumplimiento de los objetivos planteados en el numeral anterior, el grupo en gestión y desarrollo rural ha planteado una estrategia para el programa de investigación con las siguientes características y elementos distintivos:

  • Construcción de enfoques, estrategias y propuestas territoriales.
  • Definición de unas líneas de investigación y de unas áreas de conocimiento.
  • Trabajo interdisciplinario.
  • Establecimiento de alianzas interinstitucionales y organizacionales.
  • Visión de largo plazo.


Esto significa que el grupo ha venido consolidando una estrategia consistente en el desarrollo de unas líneas de investigación y de unas áreas de conocimiento que tienen al territorio como principal forma de integración.

Las líneas de investigación y las áreas de conocimiento constituyen los principales componentes del programa. Alrededor de ellos se ejecutan proyectos de investigación y de extensión, y se llevan a cabo programas académicos de postgrado y cursos de pregrado2.

Pero el desarrollo del programa también requiere de un trabajo interdisciplinario que cobije los múltiples desafíos del desarrollo rural. Reconociendo que las principales fortalezas del grupo están en la parte técnica productiva, económica y social, la estrategia contempla la conformación de equipos de trabajo abiertos a otras disciplinas según las necesidades de los diferentes proyectos.

Sumado a lo anterior, el establecimiento de alianzas interinstitucionales le permite al grupo complementar y proyectar sus fortalezas para que la incidencia de sus propuestas y acciones sea mayor.

En la visión de largo plazo operan dos elementos: de un lado, el compromiso del grupo de investigación de mantener un trabajo de varios años en un territorio, el cual depende y se alimenta de la correspondencia de iniciativas con los actores locales y del respectivo financiamiento; y, de otro, de lograr un acompañamiento cuyos tiempos se acomoden más las dinámicas locales que a las exigencias institucionales, contractuales o de las administraciones de turno. Aunque ello no siempre resulta fácil, la naturaleza de la universidad, por su sentido de permanencia, se presta para incorporar este aspecto de continuidad como elemento de la estrategia del programa.

A continuación se presentan los dos elementos fundamentales del programa: sus áreas del conocimiento y sus líneas de investigación. La estrategia supone la coherencia y la adecuada interrelación entre ellas.

1.4. ÁREAS DE CONOCIMIENTO DEL PROGRAMA


Las áreas de conocimiento del programa corresponden al contenido temático de las disciplinas que le son pertinentes. Estas tienen dos componentes: el pedagógico y el disciplinar.

El componente pedagógico está orientado a:

Lo axiológico: la formación en valores como ética del trabajo, interpretación ética, asunción y respeto de compromisos, entre otros.

Lo cognoscitivo: la comprensión y manejo de conceptos, la capacidad de abstracción, la participación activa, el trabajo grupal e individual sustentado, la lectura autónoma y reflexiva, y la interpretación y transformación de su entorno.

Lo actitudinal: la iniciativa, la disciplina, el compromiso con los resultados y la responsabilidad.

Lo instrumental: las habilidades y destrezas intelectuales y físicas


El componente de disciplinar está orientado a la:

  • Formación conceptual en teoría económica y del desarrollo, política económica, teoría de la gestión y de la   empresa, teoría general de sistemas, fundamentos de sociología y de antropología.
  • Aplicación de las ciencias sociológicas y económicas a la agricultura y al desarrollo rural.
  • Contextualización a diferentes escalas: territorial, nacional y global.


Son tres las áreas de conocimiento que conforman el programa. Estas áreas difieren según su objeto de estudio, su foco de atención y las competencias que pretenden formar.

1.4.1 Área Socio Económica


Objeto: aborda el estudio del medio rural en relación con su contexto, es decir, el entorno nacional e internacional y las variables macroeconómicas y sociales.

Foco de atención: el contexto

Competencias: contextualizar (entender el contexto) y contextualizarse (saberse ubicar y construir contextos).

1.4.2 Área Gestión

Objeto: aborda el estudio de la empresa rural, las agroempresas, las organizaciones del medio rural y los proyectos como unidad operativa. Examina la relación empresa - entorno.

Foco de atención: la empresa y las organizaciones.

Competencias: gestionar (saber lograr y tomar decisiones), trabajar en equipo e interdisciplinariamente.

1.4.3 Área Desarrollo

 

Objeto: aborda el estudio del territorio en sus múltiples dimensiones y en sus relaciones sectoriales y con políticas.

Foco de atención: el territorio.

Competencias: integrar, sintetizar y gestionar elementos del desarrollo rural en entornos territoriales; desempeñarse con actitud científica, creativa y de liderazgo en la investigación, extensión y promoción del desarrollo rural.

Las complementariedades entre estas tres áreas de conocimiento son fundamentales en la concepción del programa. El estudio de la agroempresa y, en general, de la empresa rural debe considerar su relación con su contexto y, en especial, con el territorio en el cual se ubica. Este último, a su vez, debe examinarse en función de las dinámicas productivas, empresariales y organizativas que jalonan su desarrollo. Una lógica similar aplica para el estudio del desarrollo rural. Las políticas y proyectos que en este campo se diseñen y ejecuten no pueden ser ajenos a su connotación territorial, lo que invita a entenderlos también bajo esa óptica. El programa concibe que el estudio del contexto en su dimensión socio económica es tan importante como el estudio de la empresa o del territorio. Una adecuada contextualización, que permita saberse ubicar en el marco de un entorno pertinente, define en gran medida el éxito de las iniciativas empresariales y territoriales.

1.5. LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN


El programa está compuesto por dos líneas de investigación, cuyas dinámicas giran alrededor de proyectos de extensión, investigaciones profesorales, tesis de estudiantes de postgrado y de pregrado, tesis de doctorado por parte de investigadores del grupo, así como producción intelectual de textos y artículos.

Como líneas de investigación, se las considera de manera flexible y adaptativa a sus propias dinámicas y a las de sus temas. De ahí que como resultado de su desarrollo puedan surgir o subdividirse en nuevas líneas. Ello depende del impuso particular que le den sus responsables.

Estas líneas de investigación son:

1.5.1 Competitividad y gestión empresarial


Propósito: analiza los determinantes del desarrollo empresarial, organizacional y de economía solidaria. Diagnostica la incidencia de factores de competitividad en el desarrollo y plantea propuestas de mejoramiento de competitividad. Propende por la formación de capacidades locales.

Proyectos ejecutados o en marcha: redes de productores agropecuarios (Regiones de Oriente y de Sumapaz); núcleos emprendedores; impacto del aumento en los precios internacionales de las materias primas y de los alimentos en territorios de referencia (Provincia Tequendama).

1.5.2 Desarrollo Rural Territorial


Propósito: examina las dinámicas del desarrollo rural con enfoque territorial. Aborda la problemática social y organizativa y sus soluciones. Trabaja políticas y estrategias de desarrollo rural. Construye opciones de desarrollo rural.

Proyectos ejecutados o en marcha: desarrollo rural: aproximaciones metodológicas y prospectiva (Región del Tequendama); desarrollo tecnológico e innovación participativa (Región de Gualivá); desarrollo de competencias en la educación rural (Región del Tequendama); políticas hacia el medio rural; turismo rural y desarrollo regional (Tequendama, Sumapaz); red latinoamericana de investigadores en desarrollo y turismo.

Estas líneas de investigación se han ido estructurando en consonancia con la visión estratégica que se le ha querido dar al programa. En efecto, para el grupo de investigación, el desarrollo rural debe ser mirado desde las ópticas de la competitividad y del territorio. Además de centrarse en proyectos puntuales para mejorar la calidad de vida de los pobladores rurales, el desarrollo rural debe también enfocarse, asignándole la mayor prioridad, en la creación de condiciones para la construcción y fortalecimiento de los territorios entendidos como elementos sustantivos del sentido de existencia de sus pobladores y, por ende, de su calidad de vida y bienestar. Estos territorios deben apuntar a ser competitivos, como resultado de la conjugación de iniciativas públicas, privadas y comunitarias, y de adecuados procesos de gestión de sus empresas y actividades. Con estas líneas de investigación se pretende profundizar en estos aspectos que se interrelacionan, mediante procesos de investigación, extensión y acción en territorios en los que el grupo ha asumido compromisos, algunos de ellos de largo aliento.

1.6. RELACIÓN ENTRE LINEAS DE INVESTIGACIÓN Y ÁREAS DE CONOCIMIENTO


El programa de investigación concibe una relación estrecha entre las líneas de investigación y las áreas de conocimiento. Ello no podría ser de otra manera. En efecto, el desarrollo de las primeras tiene sustento en el uso de los conceptos y herramientas analíticas de las segundas, al tiempo que estas últimas alimentan sus contenidos académicos a partir del desarrollo de las primeras. En el cuadro siguiente se destaca la intensidad que en la práctica han tenido estas relaciones. Lo que ha ocurrido es que la línea de investigación en competitividad y gestión utiliza fundamentalmente los conocimientos de las disciplinas de gestión y de desarrollo. A diferencia de ello, la línea de investigación de desarrollo rural territorial es más equilibrada en su relación con las tres áreas de conocimiento que conforman el programa. En la medida en que se desarrollen proyectos con nuevos alcances, la intensidad de estas relaciones variará.

2. PARTE II: APLICACIÓN DEL PROGRAMA EN EL CASO DE LA REGIÓN DEL TEQUENDAMA

2.1 Alianza IICA – UNAL


El Grupo de Gestión y Desarrollo Rural, por intermedio del CIER de la Facultad de Agronomía, y la oficina del IICA Colombia, al compartir el enfoque territorial como modelo de desarrollo integral, plantearon en 2006 la Alianza IICA-UNAL, con los objetivos de:

Desarrollar y validar metodologías y herramientas de trabajo interdisciplinario, de investigación-acción, así como de articulación universidad-empresa-territorio que suministre orientaciones y pautas para adelantar programas regionales similares.

Diseñar propuestas de política de interés nacional en el campo del desarrollo regional, agrícola y rural, a partir de la experiencia en la región Tequendama.

Contribuir a la formación de profesionales con habilidades para planificar y ejecutar iniciativas de Desarrollo Rural con base los logros en la Región del Tequendama.

Como principios para el trabajo se plantearon:

  • Visión territorial con el fin de propender por el desarrollo integral de la región y sus habitantes.
  • Coordinación y articulación institucional.
  • Promoción del desarrollo de capacidades locales y de la autogestión mediante acciones identificadas por los productores y convenidas con ellos.
  • Vínculo con la vida cotidiana de la región.
  • Desarrollar acciones exitosas de corto plazo con una perspectiva de acompañamiento en el largo plazo.


Esta alianza se adelantó durante el periodo 2006 – 2009, a lo largo del cual se enfatizó en la formación y organización de recursos locales, mediante:

  • Investigación y conocimiento de la realidad regional y local:


Instrumentos: diagnósticos, trabajos de pregrado y de especialización, tesis de maestría, proyectos de investigación de profesores.

  • Fortalecimiento de las capacidades locales y de la autogestión:

Instrumentos: a) núcleos emprendedores (ocho) con productores y transformadores organizados de mango y otros productos regionales; b) formación de competencias de docentes y estudiantes (Colegio Francisco Julián Olaya, La Mesa); c) promoción del programa de agroturismo local.

  • Formación de estudiantes:

Instrumentos: pasantías y salidas de campo de cursos.

  • Articulación y coordinación institucional:

Instrumentos: mesa de competitividad regional, articulación con alcaldes y administraciones locales, coordinación con entidades departamentales y nacionales presentes en la región.

  • Docencia – extensión:

Instrumentos: nueva metodología de salidas de campo de cursos enfocada hacia la generación de productos académicos al servicio de los productores y formativos de estudiantes (diagnósticos participativos, muestras y análisis de suelos), articulación de diferentes cursos y de secuencias de los mismos. En lo concerniente a la extensión, se impulsó la integración de la extensión a la docencia mediante un enfoque en el que estudiantes y profesores desarrollaron actividades de extensión como parte integral de ciertas asignaturas y en el marco del programa territorial. Según este enfoque, el estudiante con apoyo del profesor realiza durante la salida de campo un análisis de la realidad de las unidades de explotación y de la problemática del territorio, que es compartido con los productores locales en ejercicios de reflexión y discusión. Los informes de estas visitas y los análisis de los factores que intervienen en la producción como suelos, aguas y plantas son entregados a los productores para ser utilizados en la planeación de sus fincas. Este enfoque, de pertinencia social, se articula a programas de impacto regional movilizando pequeños y medianos productores, e instituciones locales y nacionales presentes en la región.

  • Desarrollo de metodologías:

Instrumentos: sistematización de los instrumentos anteriores

2.2 Propuesta para una nueva fase


La continuidad del trabajo desarrollado hasta el momento se fundamenta en el fortalecimiento de las alianzas con que se viene actuando en los territorios meionados3 y la articulación a nuevas redes e instituciones afines a los objetivos del Grupo.

Se pretende:

  • Profundizar los objetivos y principios iniciales, con mayor equilibrio entre los procesos de formación y organización, y los de intervención.
  • Adelantar procesos de planeación y de definición de estrategias regionales de desarrollo.
  • Proyectar con más fuerza el contenido misional de las instituciones participantes: la formación de recursos humanos como pieza central del desarrollo, y el diseño y gestión de políticas como medio para viabilizarlo.
  • Avanzar en el diseño de metodologías aplicables al desarrollo territorial en ámbitos regionales, como insumos decisivos para la gestión de políticas públicas y para la formación de recursos humanos.
  • Articulación a redes internacionales de territorios y de desarrollo rural y realización de seminarios internacionales para el intercambio de información y para la reflexión sobre experiencias temas pertinentes al desarrollo rural.
  • Fortalecimiento de capacidades y competencias locales.
  • Mejorar la eficiencia de los procesos de distribución entre las zonas de producción y el consumo, en especial para el caso de la ciudad de Bogotá.

3. CONCLUSIONES

La articulación de la experiencia en la región del Tequendama por parte del grupo de investigación en gestión y desarrollo rural con la reflexión sobre el alcance de su labor investigativa y de extensión, le ha permitido al grupo lograr avances significativos en la estructuración de un programa de investigación que le sirva de derrotero y de guía orientadora para sus actividades futuras. Este artículo sintetiza el contenido y los elementos esenciales de este proceso. Entre las bondades del mismo se pueden concluir:

- Formar recursos humanos con criterios más integrales y contextualizados en realidades territoriales.

- Formar recursos humanos locales

- Abordar las realidades regionales como fuente de conocimiento de la problemática nacional y como insumo para programas de formación académica.

- Proponer formas más eficientes de acción estatal regional

- Direccionar la investigación de profesores y estudiantes hacia las demandas y atención de problemas sentidos por la población.

- Relacionar la investigación con el aparato productivo regional.

- Realizar extensión a partir de actividades académicas.

- Articular la investigación y la extensión.

- Agrupar los proyectos de investigación en programas de índole regional que permitan un proceso acumulativo de conocimiento regional.

BIBLIOGRAFÍA

Combariza, J. 2007. El turismo rural como alternativa de ingreso para los productores agropecuarios en La Mesa- Cundinamarca. Trabajo de grado. Facultad de Agronomía Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá. 45 p.

Documento Alianza IICA – Universidad Nacional de Colombia. Programa de Desarrollo Territorial del Tequendama. Bogotá D.C. 2008

Molina, Juan Patricio et al. Aportes para la Construcción de Procesos de Desarrollo Local. Universidad Nacional de Colombia. Facultad de Agronomía. Grupo de Investigación en Gestión y Desarrollo Rural. 2008.

Parra, Jorge. 2006. Pensamiento estratégico en la agronomía. Una aproximación al desarrollo de competencias profesionales. Universidad Nacional de Colombia. Facultad de Agronomía. Bogotá D.C.

Parrado, Alvaro et al. Núcleos de Emprendedores Rurales. Una propuesta para el Desarrollo Rural con Enfoque Territorial. Universidad Nacional de Colombia. Facultad de Agronomía. Grupo de Investigación en Gestión y Desarrollo Rural. 2009.










 

Proyecto Sumapaz

E-mail Imprimir PDF

Consolidación de los Centros de Gestión Veredal mediante el fortalecimiento empresarial de unidades productivas enmarcado en acciones para la restitución del derecho al trabajo en el territorio de la Localidad de Sumapaz –Bogotá.

 

Presentación

La Universidad Nacional de Colombia, a través del Grupo de Investigación en Gestión y Desarrollo Rural categoría C ante Colciencias a venido desarrollando en diferentes territorios procesos de desarrollo social y económico con enfoque territorial, en los cuales ha adquirido experiencia y reconocimiento tanto con las poblaciones beneficiarias de los proyectos desarrollados como con las instituciones financiadoras de los mismos.

La Localidad de Sumapaz –Bogotá, hace parte de los territorios referenciados y por lo tanto el grupo de investigación se encuentra interesado en continuar con el proceso de transformación productiva, organizacional, comercial e institucional a partir de las organizaciones productivas de la localidad, las cuales no necesariamente se ajustan a límites políticos y administrativos sino que las dinámicas sociales y económicas propias de la localidad determinan los límites del territorio.

El proceso se ha venido dando en el territorio de Sumapaz a partir de un acompañamiento constante a las organizaciones productivas, por lo tanto es necesario continuar dándoles un enfoque de sostenibilidad y de fortalecimiento a sus funciones como organizaciones y de esta forma perfilarlas para que a futuro se conviertan en Centros de Gestión Veredal y cumplan y generen diferentes formas de gestión de carácter técnico, social, económico, cultural y comercial para aportar al mejoramiento de la calidad de vida de los pobladores de localidad.

De otro lado, la Universidad plantea continuar con el proceso de desarrollo institucional con el propósito de estimular y facilitar la interacción y concertación entre los actores locales y agentes externos relevantes para la producción de la Localidad, esto se promueve a través de la Mesa de Productividad que tiene como objetivo el fortalecimiento de la visión de territorio y de esta forma planear y proyectar estrategias la producción de la Localidad.

Se realiza esta propuesta de acuerdo a los términos contemplados en la invitación realizada a la Universidad articulada al enfoque metodológico de gestión mediante el cual el Grupo de Investigación en Gestión y Desarrollo Rural de la Facultad de Agronomía a trabajado.

Contexto Socioeconómico de la Localidad de Sumapaz

La localidad veinte de Sumapaz ubicada a 31 Km de la ciudad de Bogotá por la vía a Usme, está clasificada en su totalidad como zona rural, presentando pisos térmicos que varían entre frío y páramo, altitudes entre 2.600 y 4.320 m.s.n.m; y temperaturas entre 2,2 °C y 8,3°C. Estas características ambientales hacen de esta localidad un páramo de gran relevancia el cual a sido considerado el páramo más grande del mundo por lo cual 46811,5 ha de las 78.095,2 ha totales corresponden al Parque Nacional Natural del Sumapaz (Alcaldía Mayor de Bogotá, 2004). Este parque natural representa una gran importancia hídrica para el país ya que es una vertiente de aguas que da origen al sistema Meta-Guaviare-Orinoco, por el oriente y al sistema río Sumapaz- Magdalena por el occidente. Por el norte drena hacia la cuenca del río Tunjuelo el cual es a la vez afluente del Bogotá y éste del Magdalena. (DAMA, 2003).

La localidad se encuentre dividida en tres corregimientos: San Juan, Nazareth y Betania con un total de 28 veredas y 2.478 habitantes, dedicados principalmente a la producción económica primaria agrícola y pecuaria. Estas actividades productivas representan un problema para la conservación del páramo ya que las prácticas inadecuadas de producción están contaminando las aguas y suelos, reduciendo la biodiversidad, degradación de los suelos y afectando la salud de la comunidad de la localidad. (CEACSC, sin año)

Sin embargo en las transformaciones de la modernización de la agricultura donde el intercambio y el mercado son el objeto de la producción y el comercio agrícola se desarrolla a gran escala, es necesario aumentar la cantidad de productos ofertados a través de sistemas productivos que empleen productos industriales y maquinaria de alta tecnología (Chonchol, 1976); lo cual no solo presupone una transformación en el objetivo de la producción, pues los sistemas productivos y las condiciones ambientales con el uso de nuevos insumos y practicas se transforman también.

Pero ¿qué sucede cuando con esta lógica de mercado coexisten lógicas como las de la economía campesina que deben ajustarse pese a que sus diferencias productivas los hagan vulnerables? o ¿cuando en casos como en la localidad de Sumapaz las comunidades deben afrontar restricciones políticas que limitan aún más su capacidad productiva y su articulación exitosa a las dinámicas de mercado de productos agropecuarios?. Frente a este cuestionamiento cabe resaltar aunque es conocida la relevancia de proteger y conservar los recursos naturales, no se puede desconocer que estos recursos están relacionados con comunidades que han permanecido durante décadas en el territorio, antes de que fueran formuladas las políticas que condicionan el uso de su territorio, por lo tanto es indispensable que con las restricciones en el uso del suelo se efectúen trabajos propositivos que den alternativas de solución a la comunidad y que encaminen el proceso de reconversión productiva.

Actualmente la población de la localidad se dedica a la producción agrícola y pecuaria, y cada vez con más frecuencia debido a las problemáticas productivas de la localidad, se dedican a actividades no agropecuarias principalmente en la ciudad de Bogotá. En cuanto a la producción agropecuaria el principal producto es la papa en la parte agrícola y los derivados lácteos principalmente quesos en la parte pecuaria.

Con relación a la producción, según lo identificado por los productores en uno de los talleres adelantados y que hacía énfasis en los recursos naturales, en la localidad ha sufrido transformaciones en los últimos años, las cuales han sido en lo referente a los sistemas utilizados en la producción, siendo en la actualidad cada vez mayor la necesidad de utilizar insumos de síntesis química, situación que además del impacto ambiental causado en el territorio, a aumentado los costos de producción, esto sumado a las restricciones ambientales, las variaciones climáticas y la inestabilidad de precios, han contribuido a la disminución de la producción en la localidad y la reconversión de producción agrícola a producción pecuaria.

La problemática central de la producción de Sumapaz, así como en muchas comunidades campesinas a lo largo de la historia y por lo cual se han generado innumerables luchas y movilizaciones, se encuentra el conflicto de la tierra (Zuleta, 1976). En el caso de Sumapaz el problema de la tierra no está relacionado directamente con la lucha de clases y de poderes por la tenencia, pues el factor limitante son las medidas mundiales de protección, por lo cual se restringen las titulaciones con el fin de evitar el impacto ambiental causado por la producción y por otro lado la lucha por el control y manejo de el recurso hídrico. Sin embargo esta necesidad de protección de los recursos naturales también demanda una alternativa de solución para las comunidades que habitan esta zona de páramo cuya única alternativa no puede ser el desplazamiento, y es aquí donde se pone un nuevo reto para la institucionalidad en el planteamiento de alternativas acordes con la situación de la localidad donde se valoren estos recursos existentes y que necesariamente deben tener un valor agregado que le permitan a los campesinos vivir dignamente.

El problema de la tierra en Sumapaz a causa de la necesidad de conservar los recursos naturales, limita el acceso de los demás medios de producción, ya que las condiciones ambientales hacen que en la localidad no existan provisión de servicios como el crédito necesario para producir dadas las demandas de insumos, las carreteras no pueden ser pavimentadas y hacen más largas las distancias, y la falta de comunicación hacen que la localidad se mantenga aislada y por tanto se dificulte su articulación al sistema comercial de la ciudad de Bogotá.

La realidad productiva de la localidad se encuentra frente a un panorama de restricciones ambientales, de técnicas inadecuadas, de falta de asistencia técnica y de escaso desarrollo de conocimientos aplicables a la realidad de la localidad, migración de la mano de obra, falta de servicios y de comunicación, falta de apoyo de la institucionalidad y políticas paternalistas de provisión mensual de alimentos que en su interacción han conllevado a la reducción de la producción, hasta el punto de no poder abastecer las necesidades alimentarias de la localidad y a que la comunidad se muestre desinteresada en participar en los proyectos ofrecidos para el territorio.

En cuanto a la fuerza de trabajo presente en la localidad, es aún la familia la que proporciona su mano de obra para mantener la producción, sin embargo es mayor la cantidad de mujeres y de jóvenes que permanecen en la localidad ya que es esta la población con menores posibilidades laborales fuera de las actividades productivas. Los hombres en su mayoría buscan posibilidades de empleo fuera de su actividad agropecuaria dadas las dificultades productivas de la localidad.

El intercambio de los productos producidos en la localidad, a medida que se transformaron las sistemas productivos el uso del suelo e incluso la cultura, también se transformó el objetivo de la producción, pasando de una producción para el autoconsumo y mantenimiento de las necesidades básicas de la familias campesinas a una producción para la comercialización, aunque las necesidades alimentarias de las comunidades productoras no sean satisfechas. Esta comercialización se hace a intermediarios de Bogotá y Fusa quienes hacen recorridos por la localidad comprando el queso y la leche que son los principales productos producidos en la localidad.

Es importante resaltar que la situación de esta localidad que representan quizás la situación de muchas comunidades del país, en la cual el deber de protección de los recursos las vuelve vulnerables y se encuentran atrapadas entre su necesidad de producir y la de conservar el medio ambiente, con lo cual en el futuro el desplazamiento se perfila como la única opción. Lo anterior hace evidenciar que es necesario ajustar los lineamientos políticos a ciertas realidades presentes en los diferentes territorios, dada la diversidad del país y la riqueza de recursos , los cuales que podrían convertirse más que en una limitante en una forma de potencializar el territorio y las comunidades que en éste habitan.

Frente a esta problemática y en el caso particular de la localidad de Sumapaz, se evidencia la necesidad de asociación de las comunidades campesinas buscando formas efectivas de organización y participación que permitan una acción conjunta en el territorio respetando las dinámicas sociales y culturales. A continuación se presentará a propuesta que desde la Universidad se plantea para la orientación del trabajo organizacional y productivo para la localidad a partir de la temática de CGV.

 

Antecedentes

El concepto de Centros de Gestión Veredal (CGV), es un concepto desarrollado en el marco del Plan Maestro de Abastecimiento y Seguridad Alimentaria de Bogotá (PMASAB), razón por la cual es importante revisar los antecedentes del PMASAB con el fin de orientar esta discusión hacia la funcionalidad e importancia de los CGV, y de igual forma evidenciar los avances alcanzados con relación a éste tema; esto como base para la construcción del marco conceptual sobre el cual se trabajará la formulación del modelo conceptual y metodológico de CGV en la localidad de Sumapaz.

Hasta la década de los ochenta la producción y comercialización de productos agropecuarios estaba enmarcada en el proteccionismo a favor de criterios defensivos de los mercados internos. (Machado, 2002). A partir de los noventa la corriente de integración de los mercados generó desequilibrios macroeconómicos que conllevaron a que países como Colombia realizaran ajustes de los objetivos y políticas públicas del abastecimiento, tomando como medidas la reducción del gasto público, el desmonte de subsidios, la no regulación del mercado, reducción de aranceles y ampliación del IVA para bienes de consumo básico; medidas que aumentaron las posibilidades de importación de alimentos y la competencia de los productos nacionales con los importados. (PNUD, 2007)

Estas medidas generaron un impacto negativo en el acceso de alimentos, por lo cual las cifras de desnutrición comenzaron a ser motivo de preocupación internacional. Como respuesta a esta problemática, en Colombia se da un primer paso en la adquisición de compromisos a nivel mundial en pro del apoyo a la lactancia materna, reducción de tasas de mortalidad infantil por diarrea, disminución de la desnutrición y aumento de eficiencia de micronutrientes especialmente hierro. (Comité Distrital Intersectorial de Alimentación y Nutrición, 2007). El segundo paso en la disminución del impacto generado a nivel del abastecimiento de alimentos en el país, fue la decisión política de la Administración Distrital de avanzar en la materialización del derecho a la alimentación como instrumento para abordar las problemáticas estructurales que limitan el acceso a éste. (Comité Distrital Intersectorial de Alimentación y Nutrición, 2007)

Como resultado de esta decisión se planteó la Política Pública de Seguridad Alimentaria y Nutricional para Bogotá, Distrito Capital, que tiene por objeto garantizar de manera progresiva, estable y sostenible las condiciones necesarias para la seguridad alimentaria y nutricional de la población del Distrito Capital en perspectiva de ciudad-región. (PNUD, 2007)

El PMASAB, es el instrumento de la política de seguridad alimentaria y nutricional para Bogotá, el cual actúa sobre la función de abastecimiento para garantizar por un lado, la disponibilidad suficiente y estable de los suministros de alimentos con calidad y con criterio nutricional en el nivel local, y por el otro, el acceso de los alimentos de manera oportuna y permanente por parte de todas las personas por la vía de la reducción del precio y el fortalecimiento de los circuitos económicos tanto urbanos como rurales. (Comité Distrital Intersectorial de Alimentación y Nutrición, 2007)

La importancia del PMASAB radica en que es Bogotá una ciudad con cerca de 7 millones de habitantes, cifra que representa casi una sexta parte de la población del país y se espera que en el curso de diez años, albergue entre millón y medio y dos millones de nuevos habitantes. Esta situación hace mayores los retos y los esfuerzos requeridos en materia de abastecimiento de alimentos, por lo tanto es necesario identificar y plantear soluciones a las ineficiencias del actual sistema de abastecimiento y a las situaciones que podrían presentarse en un futuro dadas las características y ubicación de la ciudad.

Para hacer frente a las ineficiencias del abastecimiento y a las posibles amenazas, el PMASAB tiene el componente del Sistema de Abastecimiento de Alimentos de Bogotá (SAAB,) que es un conjunto organizado de elementos de la cadena de abastecimiento que interactúan entre sí para garantizar el cumplimiento del derecho a la seguridad alimentaria (Unidad Ejecutiva de Servicios Públicos UESP, _)

Dentro de los componentes del SAAB se encuentran contempladas las Nutriredes, Agroredes, articuladores transaccionales de cadenas y equipamientos. Dentro de esos equipamientos logísticos que eliminan intermediación y favorecen la conectividad, el manejo de flujos y el acceso a negocios, se encuentran los CGV, los cuales se definen como centros de apoyo para el manejo de información directa y permanente y para la gestión básica de la producción agropecuaria de las fincas que hagan uso del sistema en la vereda y/o vecindad (decreto 315, 2006)

Los CGV son considerados como un elemento fundamental y estratégico dentro del trabajo de organización y articulación de los actores rurales vinculados con el sistema de abastecimiento de alimentos a la ciudad de Bogotá; sin embargo y pese a la importancia de su funcionamiento aún no a sido aclarado ni unificado el concepto bajo el cual se orientarán sus lineamientos de acción.

Con base en la revisión de los documentos generados a partir del trabajo realizado en el marco del Plan Maestro, se puede evidenciar que el concepto de CGV se ha transformado en el tiempo y ha sido concebido desde dos perspectivas: como plataformas logísticas y como puntos de integración de los actores rurales.

Desde la perspectiva de plataformas logísticas los CGV junto con las plazas de mercado, los nodos logísticos y los Centros de Integración de la Producción agropecuaria (CIPAS), se conciben como un equipamiento del sistema de abastecimiento con una función puramente logística que permita conectar la oferta rural con la demanda urbana, y así facilitar el acceso a negocios y a servicios para que se logre reducir la intermediación, favoreciendo al productor con mejores precios por sus cosechas y al consumidor con la reducción de precios. (Unidad Ejecutiva de Servicios Públicos UESP, 2005)

Los CGV como plataforma logística y centro de servicios, se entienden como un incentivo para que los productores se integren al sistema de abastecimiento a través de las agroredes, pues éstos serían espacios físicos donde se integraría y organizaría la producción de las distintas veredas y se podría acceder a servicios de acopio, transformación, tecnología, información, mercadeo y gestión de asistencia técnica. Planteados de esta manera los CGV serían un equipamiento propio del sistema ofrecido a los productores para su beneficio, pero que no incluye un trabajo y proceso de construcción a nivel organizacional para su funcionamiento. (Comité Distrital Intersectorial de Alimentación y Nutrición, 2007).

Desde la perspectiva de puntos de integración de los actores rurales los CGV no son concebidos solamente como un punto físico, sino que se trabaja o se da una mirada sobre el concepto de gestión de vecindad, el cual es una estrategia dentro del sistema de abastecimiento para lograr la integración de pequeños productores, transformadores y distribuidores que comparten condiciones socioeconómicas, potencialidades y problemáticas en un territorio definido para optimizar su gestión. Entre las posibles opciones para el fortalecimiento de ésta gestión de vecindad se encuentra la economía solidaria y la asociatividad. (Decreto 315, 2006)

En la Universidad Nacional de Colombia a través del desarrollo de diferentes convenios con la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico se ha venido fortaleciendo la propuesta de CGV la cual se a ajustado a las condiciones de la localidad de Sumapaz, lo cual se logrará a partir de la revisión conceptual, la sistematización de experiencias, el aprendizaje constante y el mejoramiento de las realidades productivas y comerciales de la localidad.

En la localidad se ha venido apoyando las diferentes iniciativas productivas de las organizaciones de los productores rurales en los temas de producción agropecuaria y comercialización por parte de la alcaldía local, a pesar de estos intentos por fortalecer las organizaciones, en este momento hay dificultades de diferente orden para decir que el proceso está terminado, temas como gestión de calidad, registros sanitarios, implementación de procesos de calidad, gestión empresarial, gestión financiera y otros son coyunturales en todo el proceso de comercialización.

En este orden de ideas, la Alcaldía local de Sumapaz pretende apoyar un modelo de gestión que tenga como punto de partida la particularidad de la localidad, el tipo de territorio dedicado a la producción los procesos de transformación y distribución de alimentos, al igual que la visualización de relaciones, intereses, valores y prácticas sociales y culturales de los actores que participan en estos procesos en el marco del Plan Maestro de Abastecimiento y Seguridad Alimentaria de Bogotá.

Se hace necesario establecer nuevas formas de organización, de operación y de interacción entre los miembros y actores de un territorio. En primera instancia es necesario involucrar en la lógica del productor la necesidad y las ventajas de trabajar de forma organizada visualizando lo que se desea lograr, respondiendo a las necesidades y motivaciones de los diferentes actores; generar estrategias que hagan efectiva la participación de todos los miembros y que se logre la generación de capacidades y habilidades que permitan a las comunidades elegir y ejecutar procesos autónomos de desarrollo y reducir la vulnerabilidad frente a otros modos de producción y modelos de comercialización con racionalidades distintas a la de las economías campesinas.

Es fundamental organizar a los productores, registrar las actividades en finca o empresa y sus costos, y planificar la producción en la localidad de Sumapaz ya que se encuentra en un territorio muy frágil y especial (bosque montano alto y páramo), tanto desde el punto de vista social como ambiental porque esta actividad favorecería no solo a los productores rurales que mejorarían sus ingresos y por ende su calidad de vida, si no a los pobladores de la zona urbana porque se estarían haciendo un aporte importante en cuanto a la disminución de los riesgos ambientales de una producción poco planificada y con un alto costo ambiental

En este orden de ideas, se pretende garantizar la continuidad en la implementación de un modelo de producción en el territorio de Sumapaz, evitando la ruptura de procesos hasta ahora desarrollados con inversión de importantes recursos; y que han generado grandes expectativas sobre la dinámica propia de la localidad en la que se debe desarrollar el abastecimiento, en concordancia con las situaciones y presiones del mercado actual.

Los habitantes de Sumapaz han manifestado su sentir de seguir en procesos de avance en mejoramiento de la producción y la comercialización, con ejecutores que garanticen la autonomía del funcionamiento del sistema.

Según el Plan de Desarrollo Local “Bogotá Positiva, Para Vivir Mejor”; “Sumapaz Humana-Agropecuaria, Fuente de Vida y Naturaleza”, tiene como propósito fundamental: mejorar la calidad de vida de las y los habitantes sumapaceños, mediante la gestión de procesos que les permitan desarrollar sus potencialidades de una forma armónica y sustentable.

Esta situación no ha sido ajena por la administración local fundamentada en la Bogotá rural que busca garantizar el desarrollo de la ruralidad y establecer relaciones articuladas con la ciudad y la región, sobre la base del respecto y protección de los recursos naturales estratégicos y la población de la localidad.

Es por ello, que bajo el objetivo estructurante Ciudad Global fundamentado en el programa Fomento para el Desarrollo Económico, la administración local pretende fortalecer para el desarrollo económico de la localidad las asociaciones productivas mediante el fortalecimiento empresarial y el derecho al trabajo de la población permitiendo así el fortalecimiento de Centros de Gestión Veredal.

Para permitir la consolidación de la Política de Seguridad Alimentaria y nutricional articulada con la Política Pública de Ruralidad en la localidad 20 de Sumapaz es necesario fortalecer las organizaciones sociales productivas a través del mejoramiento de los actuales sistemas de producción, transformación y comercialización de productos agropecuarios y de esta manera lograr la consolidación de los Centros de Gestión Veredal.

 

Los Centros de Gestión Veredal

Los Centros de Gestión Veredal son un instrumento propuesto por el Plan Maestro de Abastecimiento de Alimentos y Seguridad Alimentaria de Bogotá con el fin de acopiar y organizar la comercialización de los productos agropecuarios ofertados a Bogotá Urbana. Sin embargo, este concepto a venido siendo trabajado por la Universidad Nacional de Colombia –Facultad de Agronomía –Grupo de Investigación en Gestión y Desarrollo Rural teniendo en cuenta las particularidades de cada territorio productivo; en el caso de la localidad de Sumapaz teniendo en cuenta las características ambientales, logísticas y socioeconómicas, un CGV debe responder a esos procesos organizacionales necesarios para hacer menos vulnerables a las comunidades campesinas, por lo tanto de manera general podemos definirlo como un espacio asequible en el territorio, en el cual convergen acciones coordinadas para el planteamiento y cumplimiento de objetivos propuestos por la comunidad en pro del mejoramiento de sus realidades productivas y comerciales.

Estos Centros deben orientarse al cumplimiento de las funciones de planeación de la producción, gestión de información a nivel interno y externo de las unidades productivas, gestión de capacitación, mercadeo y comercialización, gestión de calidad. Además de las anteriores, se presentan como centros en donde los campesinos llevan sus productos para el acopio y transformación ofreciéndoles de esta manera valor agregado y la posibilidad de posicionarlos en el mercado competitivo de la región.

De igual manera, los CGV deben cumplir la función como ente articulador entre la comunidad productora y las entidades relacionadas con la actividad agropecuaria y de esta manera plantear necesidades comunes y resolverlas en conjunto a través de capacitaciones, de gestión de proyectos y otras. En resumen el Centro de Gestión Veredal debe ser el punto de encuentro de los diferentes actores del abastecimiento, entendiendo por actores los sujetos activos que trabajan para modificar una realidad productiva y comercial agropecuaria.

El cumplimiento de las funciones anteriormente mencionadas para los Centros de Gestión Veredal implican un proceso de organización social y empresarial el cual será trabajado a partir de las organizaciones productivas existentes en la localidad, las cuales han venido siendo fortalecidas a través del convenio 054 de 2008, el cual será continuado a través del acompañamiento y capacitación en aspectos técnicos, organizacionales, empresariales y comerciales para aportar al mejoramiento de la calidad de los actores articulados al proceso.

De otro lado los centros de gestión verdal deben cumplir con un enfoque de gestión de territorio desde lo local, en el cual se tenga en cuenta las características geográficas, ambientales, sociales y económicas de su influencia para construir un proceso de organización social y productiva a largo plazo teniendo como eje principal la planeación.

Por último es necesario resaltar que cada organización productiva presenta actualmente diferentes niveles de consolidación y por lo tanto el proceso de implementación de los Centros de Gestión Veredal tendrá distintos niveles de avance que Involucran procesos a largo plazo que finalmente permita organizar y planear la producción de la localidad.